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𝗬 𝗧𝗨𝗦 𝗧𝗘𝗫𝗧𝗢𝗦... ¿𝗤𝗨𝗘́?



𝗧𝗶𝗽𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗜𝗻𝘀𝘁𝗮𝗴𝗿𝗮𝗺


¿No te ha pasado que cuando estás vitrineando en Instagram y te detienes en un producto porque te atrajo la imagen, estas esperando 𝗹𝗲𝗲𝗿 algo que 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗹𝗲𝘁𝗲 y 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗹𝗲𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲, en ese mismo instante, todo lo que ves en él?


Porque lo más probable es que cuando estés mirando la imagen, tu mente, en milésimas de segundos, va haciendo preguntas del tipo: ¿de qué material estará hecho, qué medidas tendrá, cuánto se demorarán en hacerlo o en despacharlo, cuáles serán los cuidados que hay que tener…? Y así muchas más!!! Y qué lamentable es cuando no encontramos esas respuestas inmediatamente. Siempre debes pensar que tú estás para darle soluciones a tus clientes o darles el problema resuelto, ¡hacerle la vida fácil!



Hemos observado reiteradamente, que las cuentas suben 𝗽𝗿𝗼𝗱𝘂𝗰𝘁𝗼𝘀 a la venta 𝘀𝗶𝗻 𝗲𝘀𝗽𝗲𝗰𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮𝗿 nada. ¡Y qué gran error! En ese instante 𝗽𝗲𝗿𝗱𝗶𝗲𝗿𝗼𝗻 la oportunidad de conseguir un 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗶𝗱𝗼𝗿 o generar una 𝘃𝗲𝗻𝘁𝗮.



Como ya sabemos, 𝗜𝗡𝗦𝗧𝗔𝗚𝗥𝗔𝗠 es la red social de las 𝗶𝗺𝗮́𝗴𝗲𝗻𝗲𝘀. Lo primero que ve el usuario es la imagen, la cual tiene que ser capaz de 𝗹𝗹𝗮𝗺𝗮𝗿 𝘀𝘂 𝗮𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼́𝗻, para que le de un “me gusta”, “comente la foto”, la “comparta“con sus amigos o la suba a sus “historias”, pero al hablar de productos, la imagen tiene que estar 𝗮𝗰𝗼𝗺𝗽𝗮𝗻̃𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝘂𝗻 𝘁𝗲𝘅𝘁𝗼 𝗱𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝗽𝘁𝗶𝘃𝗼 y no dejar esto a la “suerte de la olla“.



Con las 𝗱𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝗽𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 de los 𝗽𝗿𝗼𝗱𝘂𝗰𝘁𝗼𝘀 debemos cautivar al público. Por eso, es imprescindible que 𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝗯𝗮𝘀 sobre tus 𝗽𝗿𝗼𝗱𝘂𝗰𝘁𝗼𝘀 de forma atractiva y detallada, y siempre teniendo presente que tu objetivo es 𝘃𝗲𝗻𝗱𝗲𝗿. Como tu 𝗰𝗹𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗻𝗼 puede 𝘀𝗲𝗻𝘁𝗶𝗿 el producto físicamente, la 𝗱𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝗽𝗰𝗶𝗼́𝗻 es la mejor herramienta que tienes para 𝗲𝘅𝗽𝗹𝗶𝗰𝗮𝗿 y 𝗱𝗲𝘀𝗽𝗲𝗿𝘁𝗮𝗿 𝘀𝘂 imaginación.


¿Cuál de estas dos 𝗳𝗿𝗮𝘀𝗲𝘀 te parece 𝗺𝗮́𝘀 𝗮𝘁𝗿𝗮𝗰𝘁𝗶𝘃𝗮 para la 𝗱𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝗽𝗰𝗶𝗼́𝗻 de un postre?:

1.“Mousse de chocolate cremoso que se derrite en la boca”

Ó

2.“mousse de chocolate”



Pero para poder 𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝗯𝗶𝗿 sobre los 𝗽𝗿𝗼𝗱𝘂𝗰𝘁𝗼𝘀 es necesario que sepas quién es tu cliente. Debes 𝗰𝗼𝗻𝗼𝗰𝗲𝗿 𝘁𝘂 𝗽𝘂́𝗯𝗹𝗶𝗰𝗼, hablar su idioma, acercarte a su realidad y conectarte con sus emociones para 𝗲𝘀𝘁𝗶𝗺𝘂𝗹𝗮𝗿 sus sentidos, cautivar su 𝗱𝗲𝘀𝗲𝗼 para que, sin pensarlo mucho, se 𝘁𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲, se le genere la 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗶𝗱𝗮𝗱 de tenerlo y haga la 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗮.



En definitiva, hay que dar valor a tu producto 𝗲𝘅𝗽𝗹𝗶𝗰𝗮𝗻𝗱𝗼 lo bueno que es y lo bien que le va hacer tenerlo. La clave reside en que el cliente se imagine “ya” utilizando ese producto y compre por impulso.


Una buen estrategia es contar una historia en donde 𝗱𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝗯𝗲𝘀 cómo sería tener el producto en las